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jueves, 4 de diciembre de 2008

El problema de la formación de arquitectos con carencias tecnológicas

Tercera parte de cuatro.
Ofrecida originalmente como Ponencia Principal
como Coordinador y Moderador en la Apertura del
Tema 4,
Teoría de la Arquitectura y la Tecnología,
Primer Coloquio Nacional de Teoría de la Arquitectura:
Acerca de la visibilidad en la arquitectura

Facultad de Arquitectura de la UNAM, México.
23 al 26 de agosto de 2004.

El problema de la formación de arquitectos con carencias tecnológicas

En el presente, la creciente disociación de la tecnología dentro de la disciplina ha propiciado en buena medida una deficiente formación académica constructiva y tecnológica(14) que engendra peligros. El nuevo profesional se ve obligado a aprender la construcción afuera, en el campo laboral, observando la práctica directamente de obreros y artesanos de la construcción dudosamente calificados, sin la tutela que explique el buen hacer constructivo arquitectónico. Hemos generado lamentablemente una profusión de egresados para integrarse al campo laboral que solamente tienen como arma el ser dibujantes de primer nivel con pretensiones de artistas. Estamos propiciando inclusive la ausencia de docentes e investigadores para el futuro suficientemente preparados en la teoría y en específico del área de tecnología. Riesgo que ante la demanda social global creciente puede provocar el desplazamiento de nuestra Academia, la profesión, e incluso el gremio en la tarea de construir arquitectura. Una profesión que no actualiza sus conocimientos, métodos y sus recursos humanos, una profesión que no se autocrítica y renueva, está condenada a desaparecer, como muchos oficios ya olvidados en la historia.

Hoy en pleno Siglo XXI, las cosas han cambiado radicalmente, y después de más de un siglo de disociación, la Tecnología reencuentra su relación necesaria e indisoluble con la Teoría de la Arquitectura dentro de un contexto filosófico y una visión completamente diferente. En un mundo donde la complejidad, la incertidumbre, la relatividad y la entropía son paradigma, en un ambiente donde el avance tecnológico crece de forma exponencial todos los días, la arquitectura ya no es considerada sólo un arte, pues a la vez es definitivamente considerada ciencia y también tecnología. De forma multidimensional la arquitectura coexiste con otras disciplinas culturales utilizando los conocimientos que le son propios por derecho y que anteriormente se consideraban ajenos y prestados por esas disciplinas lejanas bajo otras visiones no complejas. Desde ese punto de vista, la arquitectura y otras profesiones dejan de ser una parcela territorial especializada y adquieren ontológicamente un nivel más amplio y general en la cultura. La arquitectura es entonces una disciplina cultural humana compleja, multidimensional, e inaprensible en su totalidad, lo cual hace que sus fronteras, si las tiene, estén en constante expansión o crecimiento, solicitando urgentemente a futuro arquitectos con amplia formación científica y tecnológica para explorarlos.

Hoy la teoría de la arquitectura se ha convertido en una actividad anquilosada que pretende utilizar como base un conjunto de principios universales para juzgar los méritos de los edificios existentes o de los proyectos no realizados aún(15). Actualmente tales juicios razonados pretenden ser directa o indirectamente una parte esencial del proceso creativo de la arquitectura, pues se parte de la primicia de que un edificio sólo puede ser diseñado bajo una dialéctica(16) constante entre la imaginación creativa y la razón objetivada(17) dentro de la mente de cada diseñador.

La Teoría de la Arquitectura lamentablemente no está visible entre nuestros egresados porque no ofrece un conocimiento práctico y aplicable en su vida profesional. La razón fundamental estriba en su anacrónica permanencia dentro de los exclusivos campos especulativos del historicismo, la estética, la axiología y la poética, ya que sólo limitada a estos conocimientos no puede aspirar a explicar la totalidad del espectro del hecho arquitectónico. Para que la Teoría de la Arquitectura sea visible entre nuestros alumnos, ésta debe dar los saltos decisivos desde la mera especulación y erudición a la verdadera teoría incluyente y consensuada, y desde esa teoría a un método propio, y del método al apoyo directo de la práctica profesional, integrando en su seno la totalidad del análisis de los principios humanísticos, artísticos, científicos y tecnológicos que dan forma a la arquitectura como disciplina cultural.


CITAS

(14) Los obreros y artesanos de la construcción no dibujan sus trabajos para construir o siquiera transmitirlos como conocimiento, ni pueden dar razones apropiadas sobre las decisiones que toman. Todos estos obreros aprenden generalmente su oficio mediante la transmisión oral y práctica de sus padres o amigos. No hay garantía de que el alumno que aprende construcción fuera de una universidad tenga la capacidad de construir con calidad, y mucho menos la capacidad de diseñar con técnicas que ayuden a la innovación nuevos sistemas constructivos.Regresar

(15) No es intención del autor demeritar el tremendo avance de la Teoría de la Arquitectura logrado en la segunda mitad del Siglo XX basado en la herencia de grandes pensadores como Martín Heidegger, Fernando Chueca Goitia, Ortega y Gasset, y Juan de la Encina, o las aportaciones individuales de alcance conceptual realizados a través de manifiestos y ensayos de grandes arquitectos como Charles Jenks, Louis Kahn o Rem Koolhaas. El problema es que sólo son aportaciones aisladas y parciales que no consideran una visión verdaderamente integral de la arquitectura.Regresar

(16) “En su sentido originario, la dialéctica constituía esencialmente una forma de argumentación basada en el enfrentamiento entre diversas posiciones”... “Sin embargo, desde los estoicos hasta comienzos de la edad moderna se identificó el método dialéctico con las técnicas de argumentación lógica en general”... “En la primera mitad del Siglo XIX, Hegel hizo de la dialéctica un factor esencial de su sistema, pero no la concibió ya como un método o un uso de la razón, sino como un momento de la propia realidad”... “Para Marx ya no se trata de una dinámica especulativa, que se traduce en el ámbito de las ideas o conceptos, sino de un instrumento que permite una comprensión adecuada de los fenómenos históricos, sociales y económicos reales, así como de los cambios naturales”, Enciclopedia Hispánica, Op. Cit., Extracto del Ensayo sobre la Dialéctica.Regresar

(17) Proceso de razonamiento dirigido y centrado en su objeto de estudio: la obra arquitectónica.Regresar






D.R. © Ernesto Ocampo Ruiz, Facultad de Arquitectura de la UNAM, México, 2004.